22 de Febrero 2018

El código penal recomienda la cadena perpetua o la pena de muerte para cualquier persona declarada culpable de insultar a Dios, al islam o a líderes religiosos.

Redacción La Resistencia

 

Un grupo de aproximadamente 3 mil extremistas islámicos han pedido la decapitación de un cristiano de 17 años cuyo celular, el cual se le perdió hace unos días y se recuperó recientemente, tenía contenido “blasfemo” que las autoridades podrían usar para sentenciarlo a vida en prisión o muerte, según informó India Today.

El case es lo último en una serie de incidentes anuales implicando un miembro de una minoría religiosa que es acusado de actuar ofensivamente en contra la reverencia del islam en un país mayoritariamente musulmán.

Durante el lunes, el acusado Patras Masih declara que “un desconocido puso contenido blasfemo en su Facebook”, según la Asociación de Cristianos Británicos Pakistaníes (ACBP ).

Inicialmente, “cientos” de musulmanes locales de Dhair en la villa de Shahdara en la localidad de Lahore, donde vive Patras, acusaron al chico cristiano de blasfemia el lunes, pero el grupo de extremistas islámicos ha crecido a 3 mil personas.

La ACBP aseguró que la policía local perdió el control de la situación mientras la multitud se reunió y creció a más de 3’000 personas. Slogans y cantos gritados por la horda empezar a ponerse más bulliciosos y hacían presión para que se decapite al joven a pesar de que no se presionaron cargos. Un hombre tenía un cartel que decía: “¡El vil cristiano Patras debe ser castigado por cometer blasfemia!”

Todo comenzó cuando un musulmán local, identificado como Muhammad Awais, demandó que todos los agentes de la ley de la región presionaran cargos de blasfemia contra el joven cristiano.

Después de presentar cargos, "La policía inició una investigación y comenzó la búsqueda de Patras Masih, que no pudo ser encontrado en su propiedad" en ese momento, señaló también la ACBP.

Sin embargo, el valiente adolescente cristiano se entregó a las autoridades locales para restablecer la paz y evitar que los extremistas atacaran a otros cristianos e incendiaran sus hogares.

 

En Pakistán, la sección contra la blasfemia del código penal recomienda la cadena perpetua o la pena de muerte para cualquier persona declarada culpable de insultar a Dios, al islam o a líderes religiosos.

Según varios analistas, los casos judiciales que involucran la polémica ley rara vez resultan en un juicio justo, que a menudo conduce a un duro veredicto de cadena perpetua o muerte.

Aunque Pakistán todavía tiene que ejecutar a alguien condenado por blasfemia, muchos blasfemos sentenciados permanecen en el corredor de la muerte y cientos esperan juicio.

En los últimos meses, las autoridades han comenzado a presumir contenido blasfemo en las cuentas de las redes sociales como evidencia contra las minorías religiosas, especialmente los jóvenes.

 

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