OPINIóN:

Arroz con leche de género

Francisco Ugarteche, periodista pro vida y familia, sobre la incapacidad del gobierno para solucionar los verdaderos problemas del sector Educación y la promoción absurda de la ideología de género.

Fotografía: La Resistencia.


Redacción La Resistencia
2018-08-27 09:31:49


En la agenda LGTB, el discurso de los promotores de la ideología de género se centra no solo en la Caperucita Roja, que puede ser el Caperucito Rojo, también - ahora lo sabemos-  en la ronda del “arroz con leche”. En el gobierno existe una larga lista de gente desenchufada de la realidad, pero lo que ocurre con el ministro de Educación es de película, y de terror.

El arroz con leche es un postre de origen asiático traído al continente americano por los españoles y una antigua ronda infantil, cuya letra culpada de “fomentar el machismo” es motivo de honda preocupación del ministro de educación Daniel Alfaro.

El promotor de la ideología de género escogió Piura para revelar la nueva letra, que deberá ser cantada por las niñas, si en algún momento, haciendo arqueología de la diversión infantil, se entusiasman y animan a revivir juegos de tiempos previos a la invención de la televisión.

En la era digital las millenials prefieren entretenerse con laptops, celulares inteligentes y redes sociales. Lo de las rondas, alguien debe decirle al ministro, pasó a formar parte de la historia y eso de cambiar letras de canciones suena a costumbre cubana.

¿Cómo decirle al ministro que hay miles de niños que desde el 2017 se quedaron sin escuelas en el norte? ¿Alguien podrá bajarlo de la nube de las Naciones Unidas? ¿Alguien podrá decirle que en San Antonio de Putina no conocen el arroz con leche y que hay pueblos en la selva que ni siquiera conocen el arroz? ¿Alfaro desconoce que en la sierra lo que mejor conjugan es hambre y frío?

Saldrá portando la bandera del arco iris a la hora que desfilen los que se tragaron el cuento del género.

Debido a que hay problemas con el azúcar en las ex haciendas agroindustriales Tumán y Pucalá, que este gobierno tampoco consigue destrabar, lo aconsejable sería que la reemplacen por chancaca, para un más nutritivo arroz zambito.

Y para hacer más realista la letra machista podrían también cambiar lo de “arroz con leche…”, por ”arroz zambito me quiero…” que suena más proletario, menos burgués.

Finalmente ¿para qué te quieres casar? Mejor no se casen, total eso del matrimonio y la familia también son invenciones burguesas ¿no?

Lo malo de acabar con eso de la familia y el matrimonio es que tampoco podrán cantar esa rondita del mata tiru tiru lá.

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