OPINIóN:

Cuando la prensa miente, el pueblo se embrutece, por Mariella Bianchi

"Existe un evidente maltrato psicológico ejercido de manera mediática contra una mujer cuya postura difiere de aquellos que se rasgan las vestiduras en defensa de la ideología de género".

Manifestación contra la "televisión basura" en Lima.


Redacción La Resistencia
2019-01-21 10:11:50


Por Mariella Bianchi

Abogada pro vida y pro familia

 

Es lamentable observar como cierta prensa asalariada al gobierno cumple a raja tabla las órdenes e indicaciones de cierto grupo de poder, que de manera orquestada con todos los medios de prensa pertenecientes al "Club de la Desinformación", salen a morder, cual fieras hambrientas, a quien ose y se atreva a cuestionar los postulados que sustentan la retorcida ideología de género, que ha adquirido ribetes de política pública, con el llamado "enfoque de género".

Es aún más lamentable que ciertos periodistas de "reconocida" trayectoria, a través del periódico Perú 21, ofendan y maltraten psicológicamente a una mujer que piensa distinto a ellos, y que en su condición de congresista, se atrevió valientemente a presentar un proyecto de ley, a fin de que la ideología de género sea erradicada de cualquier material educativo al que niños y adolescentes puedan tener acceso.

La llaman "propagandista de la mentira", señalan que manipula la información, que hace pasar sus "alucinaciones" como verdades científicas, poniendo en riesgo a generaciones enteras, y más aún, la han declarado como la enemiga pública de la verdad, la educación y la salud. No contentos con esto, han cuestionado el rol que desempeñó como maestra y educadora.

La impresión de quienes hemos leído estos artículos, sólo es una: existe un evidente maltrato psicológico ejercido de manera mediática contra una mujer cuya postura difiere de aquellos que se rasgan las vestiduras en defensa de la ideología de género y de su enfoque como política pública, autodenominándose "defensores" de la igualdad de género, porque le han mentido a la población haciéndoles creer que éste término implica la lucha por la igualdad entre hombres y mujeres. No se confundan señores, la igualdad de género, implica la igualdad de mujeres con la comunidad lgtbi (como lo señala el anexo 6: Formato Resumen del Plan de Gobierno del Reglamento de Inscripción de Fórmulas y Listas de Candidatos para las elecciones generales y de representantes ante el Parlamento Andino, formatos de solicitudes de inscripción de fórmula presidencial, de candidatos al Congreso de la República y al Parlamento Andino, aprobado mediante Resolución No. 305-2015-JNE), que equipara derechos de mujeres, que lo son por razón de su sexo biológico, con "supuestos derechos" de los hombres que se "autoperciben" como mujeres, así como de todos los integrantes de la comunidad lgtbi, con sus más de 112 derivaciones de género, consideradas como tal, por la Organización de Naciones Unidas.

Estos epítetos tan nocivos contra la congresista Tamar Arimborgo constituyen un evidente y flagrante maltrato sicologico mediático, donde todos los medios de prensa de manera orquestada, agarran como piñata a todos los personajes que se contraponen a sus oscuros intereses. El mismo modus operandi utilizado para vapulear al ex Fiscal de la Nación, Pedro Chavarry, ahora apuntó sus baterías contra esta congresista, que se atrevió a levantar la cabeza y pedir que la nefasta ideología de género, sea erradicada de todo material educativo vinculado con niños y adolescentes.

Me atrevería a señalar una frase similar al libro: "¿En qué momento se jodió el Perú?, preguntando:" ¿En qué momento se jodió la prensa en el Perú? ¿Qué tuvo que suceder para que por un plato de lentejas, vendan su moral y sus conciencias?.

Como ciudadana comparto el mismo pensamiento de muchos compatriotas, quienes estamos profundamente decepcionados de una prensa que cada día pierde más su credibilidad, por unos cuántos dólares que les permitan incrementar su poder adquisitivo y guardar en alguna cuenta de un paraíso fiscal, ciertos "incentivos" que los ayudaran a informar con total "objetividad" e "imparcialidad" los hechos que pertenecen a la agenda política del país, y que estan vinculados con los grupos de poder que los financian para escribir e informar, con conciencia mercantilizada. La letra, la información y la opinión de ciertos periodistas, cuesta, tiene precio, se compra y se vende como cualquier producto o mercancia. Han establecido una lista de precios a la carta, y según el monto que ofrezca su cliente, encienden la letra de sus artículos, se apasionan defendiendo fundamentos anti científicos y terminan desnudando su propio rostro, ante un público impávido y absorto, que jamás se imaginó volver a ver el rostro de la indecencia y de la falta de ética, en profesionales que nunca aprendieron de sus errores cuando cayeron en las garras del montesinismo.

Al parecer cierto sector de la prensa en el Perú decidió parcializarse, mentir y desinformar a la población, haciéndoles creer que el enfoque de género implica la lucha por la igualdad entre  hombres y mujeres, cuando en realidad se trata de una política pública ideologizada que pretende destruir la integridad mental de la persona humana, la familia como célula básica de la sociedad, nuestros principios y valores, nuestra cultura y entre ellas, las creencias religiosas que forman parte de nuestra identidad espiritual y peor aún, la propia esencia de nuestra identidad nacional, en un mundo que pretenden globalizar bajo los dictámenes del Nuevo Orden Mundial.

 

Anexo 6 de la Resol 305-2015-JNE

   RECOMENDADO PARA TÍ