OPINIóN:

[EDITORIAL] 15 días de Bolsonaro: ¿Qué le espera a Brasil y a América Latina con la "ola conservadora"?

"Cumplió ya su promesa a las bases cristianas y clausuró el aparato burocrático LGTB en el Estado. Esperamos que siga en un abierto conflicto con toda la progresía financiada por las ONG’s globalistas".

La Resistencia.


Redacción La Resistencia
2019-01-15 09:47:54


Extasiados, los conservadores latinoamericanos aclaman al nuevo presidente de Brasil, Jair Bolsonaro. Apodado el "Trump tropical", el ex militar llega al poder luego de una victoria tan arrolladora como inesperada sobre la paradigmática izquierda lulista.

Autodefinido como conservador, cristiano-católico (pero con una fuerte base política de la iglesia evangélica), pro-vida, pro-familia y antimarxista, Bolsonaro se ha ganado el respaldo de quienes están hartos de la corrupción, la inseguridad ciudadana y la imposición de la ideología de género.

Por supuesto, ya presidente, necesitará más que impactantes rótulos para gobernar. Por más potente que sea ahora el movimiento conservador en nuestro continente, aún se halla en su infancia y está por definir una visión doctrinaria lo suficientemente acabada como para inspirar un proyecto político nacional. Si es así ¿Qué podemos esperar de Bolsonaro como presidente?

A 15 días de su llegada al poder, nos basaremos en declaraciones y recientes actos de gobierno para darnos una idea del camino que se estaría tomando. Para mayor orden, dividiremos el tema en las dimensiones política, económica y social. 

Dimensión política

Si bien lo han tildado de “ultraderechista” y “fascista”, tanto Bolsonaro como quienes lo rodean no han dado indicios de pretender alterar las instituciones republicanas, menos aún poseen una doctrina formal que las rechace. Sin perjuicio de ello, son conocidos los graves cuestionamientos de muchos intelectuales conservadores a la democracia liberal y las ideas de la Revolución Francesa. A pesar de ello, no existe siquiera un proyecto de reforma política. Estas señales invitan a pensar que estamos más frente a un sencillo creyente que actúa por intuición y pragmatismo que a un político conservador consumado que apuesta por cambiar el mundo.

Dimensión Económica

La elección de Paulo Guedes como Ministro de Economía y la anunciada ola de privatizaciones parecen casi prometernos que la Escuela Austriaca, por algunos llamada neoliberal, definirá esta dimensión. A diferencia de Trump, que favorece el proteccionismo, en Brasil se está apostando por una mayor apertura económica. Esto es entendible, mientras que EE.UU. tiene un mercado interno inmenso que necesita negarle a China para frenarla, Brasil necesita de sus exportaciones para sobrevivir.

Dimensión Social

Cumplió ya su promesa a las bases cristianas y clausuró el aparato burocrático LGTB en el Estado. Esperamos que siga en un abierto conflicto con toda la progresía financiada por las ONG’s globalistas. Si bien quisiera pintarse como un adalid de los cristianos, hay que anotar que no hay un programa claro sobre un cambio en la relación entre las iglesias y el Estado. ¿Será solo voluntarismo político o una real construcción de la civilización cristiana? Una respuesta frente al laicismo aún está pendiente.

El proyecto político de Bolsonaro queda así retratado en breves pincelazos. A todo lo expuesto las preguntas que siguen son ineludibles: ¿Es esto diferente en esencia a los derechistas de los 70’s? ¿Será este programa el paradigmático para los conservadores sudamericanos? Ahora que Bolsonaro y los conservadores, tan jóvenes, prueban la miel y la hiel del poder quizas, Dios mediante, los veamos crecer y nos respondan para bien.

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