OPINIóN:

[EDITORIAL] Los niños son hijos de los padres, no del Estado

Ante la amenaza de la ideología de género, ¿qué institución debería tener la última palabra en la educación de los menores? ¿La familia o el Estado?

Marcha Blanca a favor de la vida y la familia en El Salvador.


Redacción La Resistencia
2018-11-07 08:41:09


El debate en torno al Currículo Nacional de Educación ha puesto en cuestión los límites de la patria potestad. Con un Ministerio de Educación buscando imponer "valores" ajenos a los de los padres, nos preguntamos, ¿qué institución debería tener la última palabra? ¿La familia o el Estado?

A pesar de que el Estado se vea enorme y lejano para nosotros, debemos recordar que solo se justifica su existencia si está al servicio de las familias y no al revés. Este no es anterior a la célula básica social en la historia sino que su origen se remonta a la primigenia cooperación entre familias para alcanzar fines que solas no podrían.

Así nacieron los primeros pueblos y luego las naciones. Eso significa que los servicios públicos tienen sentido cuando se hacen para cubrir necesidades que las familias solas no podrían. Enseñar matemáticas califica, enseñar sobre amor o sexualidad no, porque los padres pueden, por lo tanto deben. A este concepto lo llamamos principio de subsidiariedad.

 

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Bajo este esquema queda claro el mal que pretenden algunos burócratas y políticos ideologizados. La visión que tienen de un Estado iluminado que pretende salvar a los niños de las garras de sus "retrogradas" padres es un ataque directo a la patria potestad justificado por un sistema de valores liberales ajenos a nuestro pueblo y la visión de un modelo de Estado no al servicio de las familias, sino de director, administrador de nuestras vidas y las de nuestros hijos. Uno capaz incluso de no reconocer nuestros derechos naturales como padres si así lo considera. A eso bien lo podríamos llamar un acto de tiranía.

Ante la amenaza, la defensa de los padres para proteger a sus hijos ha alcanzado dimensiones continentales con claros frutos. Que las próximas movilizaciones pro familia en nuestro país, como la que se realizará el próximo jueves 15 de noviembre, sirvan para continuar con esta batalla, para conseguir la victoria que está a la vista. Es hora que los padres de familia asuman el deber cívico de frenar la ideología de género y defender el futuro de sus hijos.

 

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