OPINIóN:

Los caviares quieren dirigir la reforma judicial para encubrir el caso Lava Jato

Francisco Ugarteche, periodista pro vida y familia, sobre la reforma judicial pretendida por los caviares para encubrir el caso Lava Jato y a los políticos vinculados con Odebrecht.

Fotografía: La Resistencia.


Redacción La Resistencia
2018-07-31 08:33:06


Todos estamos de acuerdo en la necesidad de una reforma judicial, pero no una reforma caviar encubridora, diseñada y redactada por caviares, para ser operada y ejecutada por caviares. No tienen la autoridad moral, pues le deben explicaciones al país por sus vínculos con Odebrecht, sobre todo le deben explicaciones a la misma justicia que pretenden reformar.

Se requiere una reforma y eso pasa por apartar de ella a quienes tienen cuentas pendientes con la justicia y en primera fila están personajes comprobadamente ligados al caso Lava Jato, el más grave caso de corrupción en la historia del continente americano.

No pueden ser los reformadores los comprometidos en uso de millonarios recursos públicos en proyectos fallidos como el aeropuerto de Chinchero.

Descalificar al Fiscal de la Nación Pedro Gonzalo Chávarry, por ser supuestamente amigo del cuestionado juez de la corte suprema César Hinostroza Pariachi, es como pretender descalificar al presidente César Vizcarra por ser amigo del corrupto ex presidente Pedro Pablo Kuczynski.

El ex ministro Carlos Bruce, tampoco podría ser descalificado por ser amigo de los ex presidentes Alejando Toledo y Kuczynski. Bruce tiene "méritos propios".

La reforma judicial no puede convertirse en otra versión, mucho más sofisticada por cierto, del clásico grito “al ladrón, al ladrón” que lanzan  pericotes mientras huyen y se confunden entre la multitud.

El pueblo espera ver tras las rejas a los ex presidentes, ex ministros, jueces y fiscales, abogados y periodistas implicados en el caso La Jato, antes que seguir escuchando audios de conversaciones entre pirañitas del lumpen judicial.

Los cómplices de Odebrecht seguramente celebran, aplauden y alientan todo este escándalo de audios grabados por el gobierno y difundido las últimas semanas.

El escándalo de los audios judiciales es la filtración deliberada de gente empeñada en tapar el caso Lava Jato, que es muchísimo más grave que la corrupción del amiguismo y la compra venta de sentencias a violadores sexuales, sicarios y narcotraficantes.

Lava Jato es un caso de delincuentes de saco y corbata, con audios en inglés y portugués, con lobistas mucho más experimentados que el Nene Cubillas y operadores con chequeras más gordas que la de “Toñito” Camayo.

El caso Lava Jato, del cual el presidente Vizcarra no dijo ni una palabra en su mensaje al Congreso, es un caso de corrupción mucho más grave y dañino para la economía de todos los peruanos, que el escándalo judicial de los “pirañitas”.

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