OPINIóN:

[OPINIÓN] Crimen de Camila: dos culpables, una víctima

"Es obvio que el asesino es el miserable violador, pero tampoco podemos exculpar de responsabilidad penal a alguien sólo porque la comparsa progre y feminista haya salido a victimizar y justificar a la madre".

Composición: ATV.


Redacción La Resistencia
2020-03-04 12:42:48


Por Alejandro Muñante

Presidente de la Red Nacional de Abogados por la Defensa de la Familia

 

Resulta aberrante observar y oír en los medios de comunicación a periodistas, políticos, autoridades, opinólogos y hasta faranduleros, victimizar a la madre de la pequeña Camila, la pequeña niña de cuatro años ultrajada y asesinada por un desalmado sujeto que sería menor de edad (15), señalando que esta mujer sería, dicen ellos, víctima de los estereotipos machistas por culparla de haber dejado sola a sus hijas, entre ellas a la pequeña Camila, mientras estaba, ya sea divirtiéndose o vendiendo comida en una yunza de su localidad. Es decir, ninguna mujer, debería ser siquiera cuestionada por salir de casa toda la noche y dejar a sus hijos abandonados, ya que hacerlo, implica violentarlas con la cultura machista en la que vivimos. Así como lo lee.

Otros se atreven a señalar que la actitud de esta madre sería un simple error, y que tampoco deberíamos juzgarla por eso; otros se atreven un poco más y lo llaman irresponsabilidad; pero en realidad lo que esta mujer cometió fue un DELITO, sí delito. Hablamos específicamente del delito de “Exposición o Abandono peligroso de Menor de Edad“ en su modalidad agravada, contemplado en el artículo 125° y 129° del Código Penal; por tanto, los que la andan justificando serían también culpables de otro delito, en este caso del delito de Apología, contemplado en el artículo 316° del mismo cuerpo normativo. ¡Cuidado!

En efecto, la actitud de esta madre debería ser castigado con una pena no menor de cuatro años ni mayor de ocho años, lo que se traduce en prisión efectiva sí o sí. Y es que este delito (125°) castiga a la persona que, expone a peligro de muerte o de grave e inminente daño a la salud o abandona en iguales circunstancias a una menor de edad o persona incapaz de valerse por sí misma que estén legalmente bajo su protección o que se hallen de hecho bajo su cuidado. 

Esto no es ensañamiento sólo contra la madre, es obvio que el asesino es el miserable violador, pero tampoco podemos exculpar de responsabilidad penal a alguien sólo porque la comparsa progre y feminista hallan salido, en la más absoluta ignorancia (algunos de forma deliberada), a victimizar y justificar este tipo de conducta, con la única consigna de utilizar una desgracia, una vez más, para capitalizar su discurso ideológico, culpando sólo al machismo de estos aberrantes hechos, negando cualquier otra fuente de violencia, para garantizar de esa manera, su perpetua subsistencia de los recursos del Estado.

Algo que también me resulta aberrante, es saber que el violador y asesino de esta inocente niña solo podría recibir una pena no mayor de ocho años de internamiento en un centro de rehabilitación juvenil, sujeto a beneficios a la mitad de la pena, por considerársele sólo un infractor de la ley penal y no un delincuente, esto es, por tener quince años de edad. ¡Inaudito! Si hubiera sido mayor de edad, la pena hubiera sido de cadena perpetua según el artículo 173-A del Código Penal. Esto definitivamente debería cambiar, y urge que cambie, porque aún la imposición de la cadena perpetua pareciera tamaña injusticia.

En definitiva, en este lamentable caso, hay dos culpables, que cometieron fehacientes delitos, que deberían ser ejemplarmente sancionados (si cabe el término) y una sola víctima, la inocente Camila.

   RECOMENDADO PARA TÍ